7 cosas que las personas súper eficientes NO hacen

¿Cómo está tu capacidad de enfoque en estos días?

La gente cree que enfocarse significa decir sí a lo que tiene que hacer. Pero no se trata de eso en absoluto. Se trata de elegir con cuidado. Se trata de canalizar tu energía en una sola dirección para potenciar tus resultados. Se trata de decir NO a todo lo que te distrae de tu objetivo.

Nuestras vidas están llenas de cientos de distracciones diarias. Así que, si quieres ser más productivo, necesitas fortalecer tu capacidad de enfoque. Y para hacerlo, debes cultivar los hábitos correctos.

Aquí están 7 cosas que te ayudarán a alcanzar más y mejores resultados.

1. No te distraigas

Las distracciones rompen tu concentración y te causan estrés. Así que elimina todo lo que te impida hacer un trabajo de calidad. Pueden ser las alertas de correo, las notificaciones de tus redes sociales o los mensajes de WhatsApp. Si quieres ser realmente productivo, evita las distracciones y enfócate en completar tus tareas, una a la vez.

2. No hagas multitasking

Cuando haces muchas cosas al mismo tiempo puedes aumentar el número de errores que cometes y no hacer ninguna de las cosas bien. Sí, sé que muchas personas creen que han sido bendecidas con el “don” del multitasking, pero los estudios han demostrado que es muy difícil hacer bien varias cosas a la vez. Dirige tu enfoque para aumentar tu atención y tu productividad.

3. No pongas excusas

No siempre puedes esperar el momento y las condiciones perfectas para hacer las cosas que tienes que hacer. De hecho, puede ser que nunca llegue ese momento. Así que deja las excusas tontas para no hacer lo que sabes que debes hacer. La mayoría de las veces solo es cuestión de lanzarse al agua, empezar y listo.

4. No procrastines

Es muy tentador posponer las tareas durante horas o días porque no nos gustan o parecen difíciles. Pero si quieres aumentar tu eficiencia tienes que empujarte a ti mismo para hacer lo que tienes que hacer, cuando tienes que hacerlo, tengas o no ganas de hacerlo. No siempre será fácil, pero siempre te dará resultado.

5. No digas “sí” a todo

No siempre se puede complacer a todo el mundo y a veces hay que decir “no”. Para incrementar tu productividad debes aprender a evitar comprometerte con todo lo que no apoye tus valores o no te ayude a alcanzar tus objetivos. Decir “no” a las cosas que no son una prioridad te permite concentrarte en las cosas que sí son importantes.

6. No vivas en tu pasado

No hay nada que puedas hacer respecto a tu pasado. No puedes cambiarlo ni reescribirlo. Tampoco te define. Si tu deseo de tener éxito es mucho más fuerte que tu miedo al fracaso, aprenderás de tus errores y seguirás adelante. Los errores pueden doler por un tiempo, pero al final te harán más inteligente y te ayudarán a enfocarte mejor en tus metas.

7. No te des por vencido

Nadie ha tenido éxito siendo un desertor. Si quieres lograr cosas increíbles y vivir tus sueños tienes que trabajar duro y nunca darte por vencido. Tienes que aprender a perseverar cuando las cosas se ponen difíciles. Y para eso, tu enfoque será determinante. Porque tu capacidad de centrar tu mirada en lo que necesitas para salir adelante será la diferencia entre tu éxito o tu fracaso.

Comprométete hoy a dejar de lado todo lo que te está deteniendo a alcanzar tu máximo potencial. Mira cómo este nuevo enfoque aumenta tu productividad y te ayuda a conseguir todo lo que quieres en tu vida.

Rafael Avilés Ledergerber

CEO Ecuaprimas

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Si crees que puedes, estarás en lo correcto. Si crees que no, también.

Muchas personas fracasan antes de empezar algo porque no creen en sí mismas. Y si tú no crees que puedes lograr algo, ¿cómo puedes esperar tener éxito en ello?

Tú decides en cada oportunidad si vas a creer que puedes hacerlo o no. Sin importar lo que alguien te diga o dónde estés en la vida, todo lo que tendrás será el resultado de creer en ti mismo.

No vives a la altura de tus capacidades, vives a la altura de tus CREENCIAS.

No estoy diciendo que la creencia sea todo lo que necesitas. Pero si no empiezas con creer en que puedes hacerlo, no irás a ninguna parte. Porque tienes un verdadero poder en tus pensamientos. Esos pensamientos pueden darte la fuerza que necesitas o derrotarte antes de que empieces.

Es cierto que muchas veces la inmensidad del objetivo te puede intimidar. Pero, ¿qué tal si ya tienes todo lo que necesitas para lograrlo? Tu mente, tu fuerza interior y la convicción absoluta de saber que puedes hacer cualquier cosa que te propongas.

Porque si crees que puedes, tienes razón.

1. El poder de las creencias

La diferencia entre alguien que se derrumba víctima de las circunstancias y alguien que no lo hace, es simplemente sus creencias. Si crees que puedes lograr algo, lo único que te separa de esa meta es el tiempo. Eso es todo.

Por supuesto. Hay otras cosas que intervienen en el logro de tu objetivo. Pero tu creencia es la fórmula secreta. Porque cuando crees en ti mismo de todo corazón, nada puede detenerte. No importa cuál sea tu situación actual, nada puede interponerse entre tú y tus sueños si tienes las creencias correctas.

2. La creencia más importante

Hay un sistema de creencias que mucha gente comparte y esa creencia es esta: no importa lo que te suceda en tu vida, tú lo creaste en algún nivel y eres responsable de ello. Si no está ahí como resultado de tus acciones físicas, está ahí como resultado de tus acciones mentales. Porque en lo que piensas, te conviertes.

TÚ creas tu mundo.

Si tú no eres el responsable de tu mundo, entonces alguien más está a cargo de tu vida. Si piensas así, excelente. Si no, déjame darte una razón por la que quizás podrías querer considerarlo.

3. Piensa en la alternativa

Si tú no eres el que crea cualquier experiencia en tu vida, entonces cuando tienes un problema, tienes un verdadero problema. Porque si tú no lo creaste, ¿quién lo hizo? Y si tú no lo creaste, no tienes el poder de hacer algo al respecto. Pero si crees que pase lo que pase lo generaste en algún nivel, entonces, si no te gusta, PUEDES CAMBIARLO.

Decide hoy tomar el control y hacerte responsable por todo lo que te sucede en tu vida. Supera los pensamientos que te detienen y comienza a creer que puedes logar cualquier cosa que te propongas. Porque si lo crees, lo creas.

Rafael Avilés Ledergerber

CEO Ecuaprimas

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No lo hagas por ti, hazlo por los demás

Muchas personas están sufriendo el dolor que ha traído la pandemia. Algunas están luchando contra la enfermedad, otras han visto partir a sus seres queridos. Pero no dimensionamos la situación hasta que la vivimos en carne propia o con alguien muy cercano. Mientras tanto, seguimos pensando que esto solo le pasa “a los demás”.

Mi esposa y mi hija mayor se contagiaron de Covid-19. Luego de casi 3 semanas de aislamiento y de padecer todos los síntomas de este virus, hoy se encuentran bien y fuera de peligro. Y aunque todavía quedan algunas secuelas de la enfermedad, nos sentimos bendecidos y afortunados de que lo peor haya pasado.

Las palabras de mi esposa lo dicen todo:

“Gracias a Dios y a la mejor doctora del mundo que estuvo conmigo en mis peores días. Pasar por esto es duro, además que uno está solo. Suena injusto contagiarte a pesar de cuidarte, pero lo peor es salir e ir contra la corriente y tener que pedir a las personas que usen mascarilla, porque la mayoría de las veces uno se lleva un disgusto… hay que entender que la mascarilla es el respeto a los demás y el que yo use una TE PROTEGE MÁS A TI QUE A MÍ.”

Es momento de pensar en los demás. Puede ser que tú seas una persona joven, fuerte y sana. Que te sientas invencible. Pero cada vez que pienses que esto no te va a pasar a ti y decides salir sin tomar medidas como si no pasara nada, puedes ser la vía para que otros se contagien.

Estamos todos cansados por el uso de la mascarilla y empujados al límite por meses de distanciamiento social, lo sé. Entre la esperanza por la llegada de la vacuna y las noticias por los rebrotes en todas partes, perdemos el contacto con nuestro propio sentido común atrapados en medio de tanta información.

Pero estoy aquí para decirte que cuando el Covid-19 te afecta a ti o a alguien que amas, es brutal. Así que haz lo que puedas para evitarlo. Estamos en medio de una pandemia global y usar una simple mascarilla puede salvar vidas. Es demasiado tarde para salvar a los que se han ido, pero con ese pequeño y simple acto, definitivamente podemos todavía salvar a muchos.

No puedes volver atrás y cambiar el principio, pero puedes comenzar donde estás y cambiar el final.

Así que la próxima vez que oigas a alguien decir que “no pasa nada” o que no le dé importancia al cuidado y protección que todos estamos obligados a tener, dile “NO LO HAGAS POR TI, HAZLO POR LOS DEMÁS”.

Aunque te den ganas de arrancarte la mascarilla y hacer todas las cosas que hacías antes, recuerda que en esta incertidumbre y desconcierto que estamos viviendo, tú puedes hacer la diferencia 💫

Rafael Avilés Ledergerber

CEO Ecuaprimas

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3 claves para aumentar tu productividad

La gran cantidad de distracciones diarias amenaza nuestra capacidad de pensar con claridad y de tomar decisiones sobre lo realmente importante. Nos vemos atrapados en tratar de hacer todas las cosas al mismo tiempo, sin tomarnos un minuto para organizarnos y ser más efectivos.

Mensajes, correos, llamadas y reuniones se acumulan en nuestra ya apretada agenda. ¿El resultado? Una sensación de estar ocupados sin ser realmente productivos, lo que nos deja sintiéndonos agotados, frustrados e insatisfechos.

Las personas más productivas entienden que actividad no es necesariamente logro. Cuando estamos ocupados creemos naturalmente que estamos avanzando. Pero estar ocupados no equivale a ser productivos. Para eso están las prioridades.

Organízate y ejecuta según prioridades.

Para aumentar tu productividad tienes que centrar tu atención y energía en tareas específicas que aporten hacia tus objetivos. Sé que no siempre es fácil, pero puedes hacerlo. Solo tienes que entender qué es importante y qué no, y organizarte y actuar con base en lo que realmente aporta hacia donde quieres ir.

1. Entiende la fórmula de la productividad.

¿Te sientes agobiado por todo lo que tienes por hacer y no te alcanza el tiempo para nada? ¿Quisieras tener horas extras en tu día o más tiempo para poder cumplir con todas tus tareas? Para ser más productivo y alcanzar mejores resultados de forma más eficiente, usa la Regla del 80/20:

El 20% de las cosas que haces equivalen al 80% de los resultados que obtienes.

Tu reto es identificar ese 20% de actividades que equivaldrán al 80% de tu éxito en cada proyecto, tarea o gestión que realices. Si te enfocas en las tareas que mayor valor le agregan a tu objetivo y mayor impacto tienen en tu resultado, lograrás cosas increíbles.

2. Identifica qué es IMPORTANTE.

La pregunta que debes hacerte es: “¿qué puedo hacer que nadie puede o debe hacer por mí?”. La respuesta te dará la clave de las actividades y tareas en las que debes enfocarte. Las personas efectivas no se orientan hacia los problemas, sino hacia las oportunidades. Dedica tiempo para organizarte, planificar y reconocer nuevas oportunidades que te ayudarán a tus objetivos.

3. Entiende qué NO es importante.

Vuelve a hacerte la pregunta anterior. Si estás haciendo algo que no es importante ni urgente, debes eliminarlo por completo, no tiene sentido que alguien le esté dedicando tiempo a cosas que no agregan valor. Y si estás haciendo algo que es urgente pero que no requiere tu participación personal, necesitas delegarlo enseguida.

Comprométete hoy a identificar tus prioridades y descubre cómo este nuevo enfoque aumenta tu productividad y proporciona un renovado sentido de compromiso y logro a tu vida.

Rafael Avilés Ledergerber

CEO Ecuaprimas

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Los sueños son para cumplirse

Este fin de semana pude correr mi décima maratón en 10 años. Y aunque suene como una gran hazaña, lo increíble no es haber terminado esta carrera. Ni las 9 anteriores. Lo realmente asombroso es que hace 10 años no había corrido nunca en mi vida.

No solo eso, odiaba correr. Me parecía la cosa más aburrida y sin sentido, ¡mucho menos pensar que yo sería capaz de correr 42 kilómetros seguidos! Pero cuando te desafías a ti mismo a hacer cosas que nunca has hecho, te das cuenta de que las limitaciones están solo en tu cabeza y de que eres capaz de lograr cualquier cosa que te propongas.

Así, hace 10 años, inspirado por una charla de motivación personal, me propuse correr 5 maratones, en 5 ciudades diferentes, en 5 años consecutivos. Y lo hice. Sin haber corrido antes ni siquiera 5 kilómetros, me inscribí en mi primera maratón y me puse a entrenar. Y desde ahí no he parado. He corrido una maratón cada año y espero seguirlo haciendo el resto de mi vida.

Hoy te invito a romper los paradigmas que te están deteniendo a cumplir tus sueños. Aquí están 3 cosas que he aprendido corriendo maratones.

1. No necesitas tenerlo todo para empezar.

De pequeño era bien gordito y de adulto llegué a pesar 250 libras. Así que no es cierto que solo ciertas personas tienen las habilidades para lograr cosas extraordinarias o que tu destino está sentenciado por dónde naciste o de dónde vienes. Tú tienes la capacidad de crecer. Tú decides cómo quieres que sea tu vida. Tú construyes tu futuro.

La clave está en tener PERSEVERANCIA para enfrentar los obstáculos, RESILIENCIA en las derrotas y HUMILDAD en los triunfos. No se trata de ganar siempre, se trata de no darse por vencido nunca. Si tienes un sueño, lucha por él.

2. No necesitas tener superpoderes.

Yo no entreno todos los días, pero tengo el compromiso necesario para entrenar de forma constante, buscando un equilibrio en mi vida. No se trata de ser invencible o de nunca equivocarse. Para triunfar en la vida, para conquistar tus metas, para alcanzar tus sueños, lo que necesitas es DISCIPLINA y VOLUNTAD.

Cuando te propones algo de verdad, necesitas disciplina para hacer lo que tienes que hacer cuando tienes que hacerlo, tengas o no ganas de hacerlo. Así de simple. Y necesitas una voluntad inquebrantable que solo se consigue si tienes una verdadera convicción en ti mismo y en que eres capaz de lograr cualquier cosa que te propongas, aún en los momentos más difíciles.

3. No necesitas hacerlo solo.

En mi preparación y entrenamiento, el apoyo de mi familia es fundamental. Y en las carreras, su compañía y aliento me dan el impulso que necesito cuando siento que no puedo más. Nadie triunfa en la vida por sí solo y aquellos que lo intentan siempre terminan perdiendo. Así que entiende de una vez que hay mucha gente a tu alrededor que cree en ti y que está dispuesta a apoyarte siempre.

La pregunta entonces es, ¿estás dispuesto a trabajar por tus sueños? ¿Estás realmente dispuesto a hacer lo que haya que hacer para alcanzarlos?

Solo tú tienes la respuesta. Pero TIENES QUE EMPEZAR YA. El tiempo pasa y si sigues esperando a que llegue el momento “perfecto” para empezar, quizás tus sueños queden para siempre simplemente como sueños.

Rafael Avilés Ledergerber

CEO Ecuaprimas

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Nunca, nunca, nunca te rindas

¿Cuántas veces paramos demasiado pronto? A veces nos damos por vencidos incluso antes de empezar. Y en otros momentos, los más importantes, nos rendimos justo cuando estamos por llegar.

Muchas veces la vida no sale como lo planeas, es cierto. El camino estará lleno de problemas y de pequeñas derrotas. Habrá momentos en que las cosas se pondrán difíciles y tendrás ganas de renunciar a tus sueños.

NUNCA TE RINDAS. Todo el mundo tiene días malos. Levántate y sigue adelante. Un día a la vez.

No te conformes con menos. Los momentos más difíciles con frecuencia te llevarán a los momentos más grandes de tu vida. “Seguir adelante” debería ser tu mantra. No subestimes tus poderes ni le tengas miedo al fracaso. Teme no intentarlo.

1. Deja de preguntarte ¿POR QUÉ?

Cuando las cosas se empiecen a poner un poco difíciles y parezca que estás luchando contra una causa perdida, cuestionarte “¿por qué?” se convierte en un autosabotaje que pone tu mirada en tus debilidades y desvía tu atención de lo realmente importante.

¿Por qué siempre es tan difícil?

¿Por qué me pasa esto?

¿Por qué a mí?

Es tentador aparecer como la víctima, pero no tienes por qué tomar nada como si fuera personal. No “llueve sobre ti”, simplemente llueve. Cambia tu mentalidad. Pregúntate “¿qué puedo hacer para cambiarlo?”. Asume tu responsabilidad y ponte a trabajar.

2. Enfócate en lo que quieres, no en lo que no quieres.

Siempre que te enfocas en tus problemas y en las circunstancias que no puedes controlar, estás atrayendo las cosas que no quieres en tu vida. Todos tus pensamientos, acciones y decisiones crearán un estado de debilidad que saboteará tu progreso hacia el logro de tus metas.

En lo que te enfocas, se expande. Y si continúas enfocándote en las cosas que no quieres, solo verás problemas y no oportunidades. Así que para. Acepta responsabilidad total por lo que sucede a tu alrededor y centra tu mirada en lo que necesitas para salir adelante.

3. Al final, todo es cuestión de ACTITUD.

Porque cuando no puedes controlar lo que está ocurriendo en tu vida, siempre puedes desafiarte a ti mismo para controlar la forma en la que respondes a lo que está ocurriendo. Ahí es donde está el verdadero poder. Porque no es tanto lo que te sucede lo que marcará la diferencia. No. Es lo que haces con lo que te sucede lo que determinará hasta dónde vas a llegar.

Todo es posible. Mientras estés vivo tienes la opción de seguir intentándolo. Depende de ti, de nadie más.

Rafael Avilés Ledergerber

CEO Ecuaprimas

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Para alcanzar el éxito, primero tienes que fracasar

¿Has experimentado alguna vez el fracaso, especialmente en algo por lo que trabajaste muy duro? Seguramente te sentiste decepcionado pensando que todo el tiempo y esfuerzo invertido no sirvió para nada.

Lo cierto es que no puedes vivir sin experimentar algún tipo de fracaso en tu vida. Y aunque el fracaso puede ser decepcionante e incluso doloroso, de cada fracaso con el que te encuentras, también aprendes las lecciones que necesitas para crecer y hacerte más fuerte.

Caerse no es fracasar a menos que tú decidas no levantarte.

Cambia tu mentalidad. En lugar de enfocar tu atención en la caída, preocúpate de levantarte, de volver a empezar y de aprender de tus errores. El fracaso es en realidad sólo un éxito en progreso.

1. El fracaso es inevitable.

Todo el mundo ha fracasado, aunque algunos se nieguen a admitirlo. No dejes que te engañen. Las personas más exitosas también han fallado. De hecho, ha sido precisamente el fracaso lo que ha producido las mayores historias de éxito. Así que cálmate. Eres parte de un grupo increíble de personas con el potencial de lograr cualquier cosa.

2. El fracaso te hace más fuerte.

Algunas personas fallan y se rinden. Otras fallan y ganan una fuerza invencible. Estas personas pueden ser derribadas al suelo, pero son como esos muñecos inflables: rebotan de nuevo. Eso es lo que el fracaso debería hacer, motivarte para alcanzar tus sueños. Porque si puedes sobrevivir al fracaso, puedes sobrevivir a cualquier cosa. Y créeme, puedes.

3. Te arriesgas más cuando no tienes miedo de fallar.

Cuando tienes miedo a fracasar, juegas a lo seguro. No te arriesgas. Pero muchas veces tu temor está basado en lo desconocido. Puedes eliminar ese miedo considerando todos los resultados potenciales de tu decisión y preparándote para ello. No intentar algo grande, porque tienes miedo de fracasar, es un fracaso en sí mismo.

4. Aprendes más del fracaso que del éxito.

Siempre hay espacio para mejorar, no importa lo grande que seas. Y nunca sabrás qué áreas necesitan mejorar a menos que falles. Así, la próxima vez que te encuentres con el mismo problema, sabrás exactamente qué hacer. En lugar de enojarte por tus fracasos, pregúntate: “¿qué hice mal?“. Podrás corregir el problema y hacer un trabajo aún mejor que antes.

5. El fracaso te permite descubrir nuevos caminos.

Si no fallas, puede que nunca consideres otras opciones. ¿Y si eso terrible que te ha sucedido es en realidad el camino para que descubras algo increíble para ti? Si tienes la mentalidad correcta, no existe tal cosa como un fracaso, simplemente existe la oportunidad de hacer algo diferente.

¿Y ahora qué?

Inténtalo de nuevo. Comprométete a enfrentar los fracasos de tu vida con la mentalidad de “¿cómo puedo aprovecharlos?” y conviértelos en el camino para lograr todo lo que te propongas en tu vida.

Rafael Avilés Ledergerber

CEO Ecuaprimas

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Tus palabras tienen el poder de cambiar tu vida y las de los demás

Las palabras tienen un poder mágico. Pueden traer la mayor felicidad o la más profunda tristeza. Tú puedes elegir esta fuerza constructivamente con palabras de aliento para inspirar a los demás y cambiar vidas, o destructivamente, hiriendo sentimientos o humillando a las personas.

Antes de hablar, piensa.

Te lo digo por experiencia propia. De pequeño era muy gordito y cuando se burlaban de mi peso, todos se reían, pero a mí no me hacía gracia y muchas veces me hacía sentir mal.

Así que decidí entonces que de mí jamás saldría un chiste de mal gusto o alguna palabra que ofenda a otra persona, que cada cosa que diga a alguien sería positiva, que cualquier cosa que comente con los demás tendría que ser algo que valga la pena compartir.

Las palabras son la fuerza más poderosa que dispones. Elígelas sabiamente.

1. Tómate un momento para contemplar lo que dices y cómo lo dices.

Muchas veces no nos detenemos a considerar el impacto que nuestras palabras tienen en los demás y hablamos sin pensar olvidando la poderosa fuerza que tiene lo que decimos. Por eso debemos disciplinarnos para hablar siempre de una manera que transmita amabilidad y respeto.

Di siempre la verdad, evita las exageraciones, no manipules a los demás, y lo más importante, jamás, jamás, uses tus palabras para insultar o menospreciar a nadie. 

Y si no tienes nada bueno o amable que decir, mejor no digas nada.

2. Pequeños cambios pueden hacer una gran diferencia.

La mayoría de nosotros tenemos el hábito de permitir que nuestras palabras vayan al ritmo de nuestras emociones en vez de nuestros pensamientos. Sin embargo, pensar un poquito aporta mucho a controlar lo que decimos y puede hacer una gran diferencia en nuestras relaciones con los demás.

Mira por ejemplo estas pequeñas diferencias:

  • En vez de decir “eres un vago”, prueba con “puedes hacer un mejor esfuerzo, sé que puedes dar mucho más”.
  • En vez de decir “no confío en ti”, utiliza “me estás haciendo difícil confiar en tu trabajo”.
  • En vez de decir “¿por qué hiciste esto?”, intenta preguntando primero “cuéntame, ¿qué pasó?”.

No importa cuál sea la circunstancia, siempre habrá una forma de decir las cosas que funcionará mejor que hablar con tus emociones.

3. El humor de verdad no tiene por qué ofender a nadie.

Nos encanta reírnos y gozamos con los chistes y bromas que hacemos y escuchamos. Pero a veces no nos damos cuenta de que, con ciertas bromas, estamos hiriendo los sentimientos y afectando emocionalmente a las personas. Podrá parecer chistoso y divertido para los demás, pero te aseguro que no necesariamente lo es para la persona de la que te estás burlando.

Sé la chispa que alegra a los que te rodean y usa el humor para unir a la gente, para reírte con las personas y no de las personas.

Sé la luz que ilumina a los demás. Tú tienes el poder de cambiar sus vidas con tus palabras. Todos los días, en cada oportunidad 💫

Rafael Avilés Ledergerber

CEO Ecuaprimas

Energía: 8 claves para el liderazgo

Cuando piensas en líderes que generan alto impacto, ¿no es cierto que también tienen una cantidad increíble de energía emocional y física?

Sin energía, nada se mueve, nada cambia. Y el cambio, la transformación y los resultados de una organización, de un equipo, requieren una enorme cantidad de energía.

Sin energía serás incapaz de hacer nada significativo en el mundo. Esto es cierto para todos, pero para los líderes, la motivación pasa de la conveniencia a la responsabilidad.

1. PROPÓSITO

El propósito es el motor de todo, lo que te mueve a actuar con una energía desbordante. El propósito es la razón por la que estás dispuesto a luchar y a enfrentarte a cualquier cosa. Te llena, te inspira, te da la fuerza y la energía para hacer lo que tienes que hacer cuando tienes que hacerlo.

2. ACTITUD

No siempre podrás controlar las circunstancias a tu alrededor, pero SIEMPRE podrás decidir cómo actúas o reaccionas frente a ellas. Tú decides en qué enfocarte. Tú decides cómo cuidas tu energía y a qué le prestas tu atención. Cada momento, en cada oportunidad.

3. PENSAMIENTO POSITIVO

Tu capacidad para encontrar la ventaja en la adversidad determinará tu energía para superar los problemas. No hablo de un enfoque ingenuo de la vida en el que te engañas a ti mismo pensando positivamente que todo irá bien. No. Hablo de tomar las decisiones difíciles y las medidas necesarias para cambiar las cosas a pesar de los desafíos.

4. ALIMENTACIÓN

Lo que comes afecta tu rendimiento, así que mira la comida como el combustible para potenciar tus días. Y si realmente quieres ser más productivo, pregúntate si lo que estás comiendo sirve como nutrición para tu cuerpo o para complacer tus antojos. Para estimular tu energía, para ser más eficiente en tu trabajo, presta atención a lo que estás comiendo.

5. EJERCICIO

El ejercicio reduce el estrés y aumenta tu energía. Sé que muchas veces “nos hace falta tiempo” para hacer ejercicio, nuestras vidas son tan “ocupadas”. Sí, claro. ¿No te parece que eso suena más a una excusa? Encuentra una actividad, la que más te guste, y practícala al menos 3 veces por semana, aunque solo sea salir a caminar unos minutos cada día. En serio, cambiará tu vida.

6. DESCANSO

Necesitas restaurar tu energía cada día para funcionar con la máxima efectividad. El descanso es parte de tu ciclo de trabajo y aprovecharlo de verdad mejorará tu productividad. Si estás bien descansado, no importa cómo se presente tu día, vas a tener la energía que requieres para cumplir con todo lo que tienes que hacer.

7. MEDITACIÓN

El estrés se origina en la conexión entre el cuerpo y la mente, y tiene consecuencias reales como fatiga e insomnio. La meditación baja el estrés y sube la energía. Así que tómate unos minutos cada día para preguntarte “¿quién soy?”, “¿cómo hago una diferencia en el mundo?”, “¿qué voy a hacer hoy que realmente importe?”. (Tip: si eres como yo y no puedes quedarte sentado solo pensando, puedes combinarla con el punto 5, funciona de maravilla).

8. RESPIRACIÓN

Sabes respirar, está claro. El problema es saber respirar cuando las cosas se ponen difíciles. Si no tienes aire, no tienes fuerza. Por eso es clave que aprendas a respirar en situaciones de estrés. Saber respirar de verdad hará que tengas más energía, que te enfermes menos y que enfrentes mejor cualquier desafío que se presente.

Mucha gente no logra lo que quiere simplemente porque la mente está dispuesta pero no tienen la fuerza para seguir adelante cuando las cosas se ponen difíciles. Comprométete hoy a cuidar tu energía para lograr todo lo que te propongas en la vida.

Rafael Avilés Ledergerber

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La gratitud puede cambiar tu vida

Hoy es un día muy especial para mí. Miranda, mi hija menor, la que ilumina mis días con sus ocurrencias, cumple 15 años. Son tantas emociones y sentimientos que invaden mi corazón, pero hay uno que ocupa un lugar especial: GRATITUD. No puedo sentirme más bendecido y afortunado de tenerla en mi vida.

La gratitud puede cambiar nuestras vidas porque nos hace apreciar lo que tenemos en vez de lo que no tenemos. Es la fuente de inspiración más poderosa que podemos aprovechar si simplemente nos detenemos un momento y prestamos atención a la belleza y milagro de la vida.

1. Descubre el poder de la gratitud.

La gratitud es uno de los sentimientos más poderosos que puedes usar para atraer la abundancia y bienestar a tu vida, sin importar quién seas o dónde estés. Cuando estás genuinamente agradecido, tus pensamientos son positivos, y eso hace que sientas emociones positivas y que no haya lugar para los lamentos, las quejas, la frustración, el rencor o la tristeza.

Pero no se trata sólo de ser una persona positiva: tener gratitud puede cambiar tu vida porque te da una nueva forma de ver las cosas, una que implica una apreciación de lo bueno en lo que sucede a tu alrededor. Pasas de vivir en un estado de carencia, a vivir en un estado de pura abundancia en todas las formas posibles.

2. La gratitud atrae gratitud.

Mientras te sientas agradecido estarás atrayendo poderosamente energías similares a tu vida que te harán experimentar aún más situaciones por las que estarás agradecido. Serás capaz de atraer a las personas, circunstancias y situaciones que llenarán tu vida de abundancia.

Es imposible atraer el bienestar a tu vida si no aprecias lo que ya tienes actualmente. Así que si quieres cambiar tu mundo tienes que prestar más atención a tus pensamientos, porque ellos son los que le darán forma a tu vida.

3. Conviértete en un canal de abundancia para los demás.

La abundancia es una corriente de energía positiva infinita, y mientras más la compartas con los demás, más sentirás esta abundancia dentro de ti. Reparte amor a quienes lo necesitan, comparte ideas positivas y mensajes inspiradores, agradécele a todo el que puedas. Sólo por la alegría de dar, empezarás ya a sentir esa energía de abundancia y amor en tu vida.

Dar es sentir gratitud. Y sentir gratitud es abrir la puerta a la prosperidad y abundancia.

Te invito a que, a partir de hoy, desde que abres los ojos por la mañana hasta que los cierras por la noche, agradezcas por todas las bendiciones que ya tienes: por un nuevo día de vida, por tu salud, por tu familia, por la casa en donde vives, por tus amigos, por tu trabajo.

Comienza a valorar y a reconocer todas las bendiciones que ya has recibido y mira cómo la abundancia llega a tu vida.

Rafael Avilés Ledergerber

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